viernes, 25 de julio de 2014

5.



He tardado algo así como un año en volver a escribir aquí algo, un año para gestar una de esas historias que os prometí, de las que sí tienen frases de Love of Lesbian debajo de cada párrafo. De las que tienen un principio y un final. Un final.
Puede ser que sea por eso precisamente por lo que ahora estoy así, por comenzarlo todo con películas de Hitchcock, en este imbrincado juego de capturas y sospechas, y sombras amenazantes en mitad de la noche, señales y señuelos y mecheros incriminatorios en la escena del crimen. Semanas más tarde tú me confesarías que en realidad no te enteraste de nada de la película, que estabas muy nervioso y que sólo podías verme a mí a la luz de un homicidio en blanco y negro. A decir verdad incluso todo eso ha acabado. Es extraño decir que nada de todo eso queda ahora, ¿nada, y si no hay nada por qué escribo esto? ¿Es este el final epitafio?Pero en realidad ya no queda nada, ni siquiera mis desorbitadas ansias de verte y no verte a la vez con las que antes me despertaba todos los días, cuando te odiaba.
Al principio nos hacíamos el vacío en el ombligo y nos besábamos mucho tiempo y se nos metían pelos en la boca, y a veces cuando te ibas encontraba pelos rizados entre las sábanas y por el suelo y no podía parar de pensar en ti. Pero todo eso fue muy al principio, lo cual realmente duró poco. Duró lo que una fiesta de pijamas, lo que las maratones de películas de Hitchcock, el concierto al que te colé de imprevisto donde nos dimos el primer beso, la noche de Halloween, mi cumpleaños y tu cumpleaños, las tres horas que dura Lawrence Anyways, Blue Jasmine, y una eyaculación precoz. Después vino la Navidad y el insomnio y quedarme solo y deprimido escuchando a Aute hasta las mil, y vino Madrid y el odio. Y mucho después la fuerza destructora que me impelía a hacerte desaparecer del todo, a irme lejos, tan lejos que ni siquiera Madrid ya era suficiente. A ti debo agradecerte que ahora esté haciendo unas maletas para irme más lejos todavía y que eso aún me separe más de ti, y que eso haga que tengas miedo (o lo que quiera que carajo tengas). O tuvieras. ¿Si hablo en pasado es porque realmente te he olvidado?
Un día me dijiste que mis ojos me definían, que sin decir nada lo decían todo de mí, recuerdo eso muy bien porque hasta ese día mis ojos para mí eran tan solo mis ojos.
Durante aquel tiempo, al parecer (pues tu versión de los hechos es aún, como tú, mutante) nos estuvimos siguiendo sin seguirnos, yo mientras a veces te odiaba sin parar de pensar en ti, y me iba con otros que me aburrían bastante y que no eran tú, y aunque no buscaba que fuesen tú no eran tú. Tú entonces te diste cuenta de mi huida. De todo esto realmente sólo recuerdo las centrífugas noches de borracheras deprimentes y de djs que ponían Turnedo en el momento menos indicado, y meterme en cines solo para perder el tiempo y dejar durante dos horas de pensar. Meses.
Me ahorraré la parte de los celos y la del gordo, total, para qué.
Volvimos a encontrarnos, a encontrarnos mucho, muchísimo, tanto que parecía que no había pasado el tiempo pero habían pasado eones. Bailamos Spandau Ballet en la noche de fin de curso como te prometí, y volvimos a besarnos, y a gritar por Narnia. Tú dices que no fue para tanto. Que no fue para tanto. Tendrías poco que hacer, supongo. Y yo sigo convencido de que hay algo más que yo podía leer en ti en ese momento, aún cuando lo recuerdo puedo seguir leyéndolo, tus ojos, tus palabras, tus reacciones. "Me ha hablado". Pero qué más da, si aquella noche reversible la terminabas echándome de tu casa, resumiendo el invierno en un gesto.
¿Y ahora? En fin. Sólo están los mordiscos de Nada que llenan el gruyer que es mi vida, con la única perspectiva de que tardaremos años en volvernos a ver, rezando para que permanezcan indelebles las marcas en ti que un día me dijeron que tú eras definitivamente TÚ. Y sé que dejaré de quererte, antes o después, y eso me deprime bastante.
Fin del primer amor.

miércoles, 31 de julio de 2013

Tormenta Solar Perfecta


Posiblemente fue un error prometeros una de esas historias que merecen ser contadas, porque esta desde luego no lo merece. Y porque me cuesta horrores, porque lo recuerdo en mosaico aleatorio, y porque los momentos brillantes relucen tanto que eclipsan cualquier otro. Su mano descendiente oculta el sudor y el reseco sabor de nuestras bocas, y las barbas que pican y a las señoras drogadas, al igual que bailar a su lado era bailar, y reconstruir las frases que decía cuando la música me impedía oírlo era lo más maravilloso. Y no sé si sabéis cuál es ese algo que os dice que tienes que estar en un sitio concreto, da igual el por qué, un sitio concreto, un lugar concreto, una confabulación, una señora drogada a la cual adorarás por siempre, a la que besarías hasta el último de sus cariosos dientes en agradecimiento. La Sincronía que sólo puedes tener con un desconocido que entiende todo lo que dices.
Y no sé, también me pregunto de dónde sale la ternura hacia una persona a la cual no conoces, por qué la seguirías besando, o por qué aún la besas en el vívido recuerdo, aunque asumas que gracias a dios sólo se quedará en eso, en el tóken de Fangoria que no quisiste gastar, como luto. Su lunar, Anthony Hopkins, Tadzio y el marisco. Y más cosas de las cuales no me acuerdo o no sabría describir. Aunque sé lo que son. 
Y por supuesto sé que esto es lo más normal, y que a todo el mundo le pasa, y que es un festival. Pero me gustó, y ya. También sé que sólo me apetece recordar lo bueno.
Por último, sé que es una mierda de historia. Así contado pierde.

jueves, 23 de mayo de 2013

Tumblr kills the blogspot stars



Ha pasado tanto tiempo que no, que no sé, de hecho no sé si habrá alguien leyendo esto. Supongo, espero, que sí. Me apetecía mil escribir algo aquí, porque pensándolo bien es genial esto de los blogs y nunca debieron pasar de moda. Y porque también le estoy pillando el punto al cine chileno y aunque no entienda ni la mitad de lo que dicen Joven y Alocada mola. Y eso es así. Y la Javiera Mena también. Claro que si quieres hacer una entrada de un blog estaría bien que tuvieses en mentol algo de lo que hablar, una vaga idea, o algo. Porque si no te pasa como a mí y terminas haciendo lo que querías desde un principio: poner de título esa frase que un día bastante ciego te hizo tanta gracia y cantaste toda la noche y, sobretodo, darte autobombo de algo que ya ni actualizas ni nada. Eso también es así.
Prometo escribir pronto una buena historia de blog, de esas con amores bicuriosos imposibles, con vulgares ambientaciones provinciales y frases de letras de Love of Lesbian al final de cada párrafo. Las verdaderas historias, las de blogspot. Prometo contaros alguna, de verdad.

viernes, 4 de enero de 2013


¡Qué niños somos! ¡Cómo ansiamos una mirada así!; Qué niños somos! Habíamos ido a Wahlheim. Las mujeres fueron en coche y durante el paseo creí ver en los ojos negros de Lotte... ¡Estoy loco, perdóname!, ¡tenías que verlos, estos ojos! Para ser breve (porque estoy cayéndome de sueño): las mujeres subieron de nuevo; el joven W..., Selstadt, Audran y yo rodeamos el carruaje. En la portezuela charlaron con los muchachos que eran bastante ligeros y frívolos. Yo busqué los ojos de Lotte. ¡Ay!, ¡vi que iban de uno a otro! ¡Pero en mí, que estaba allí completamente solo, pendiente de ella!, ¡en mí!, ¡en mí!, ¡en mí!, ¡no se fijaban!- ¡Mi corazón le dijo mil veces adieu! ¡Y ella no me miró! El carruaje pasó a mi lado y una lágrima asomó a mis ojos. La seguí con la mirada y vi asomar por la portezuela el tocado de Lotte y se volvió para ver ¡ay!, ¡para yerme a mí!-¡Querido! Estoy flotando en esta incertidumbre; éste es mi consuelo: ¡tal vez se volvió para mirarme a mí! ¡Tal vez! ¡Buenas noches! ¡Oh! ¡Qué niño soy!

sábado, 1 de diciembre de 2012


Lanzados al vacío, despedidos de todo anhelo, nos agarramos a la belleza, al baile y al amor. Es el fin de los tiempos, el principio del equilibrio eterno. Bienvenidos al horizonte perdido, bienvenidos a la Polinesia Meridional.


jueves, 13 de septiembre de 2012

"Yo no sé muy bien quién soy todavía. He tratado de fumar en pipa, lanzar monedas y escuchar exclusivamente a cantantes franceses. Otras veces voy a la playa y miro el mar, ya que vi en un documental sobre un conocido pensador que luchó así ante una inexplicable pérdida. Incluso he tenido una breve fase de usar sombreros. Pero no duró."



Es peligrosa esta repentina vuelta a los 15 años. Y deliciosa, es como ganarle una partida de Intellect al pasado.

martes, 24 de julio de 2012

Cuando Confucio inventó la confusión



Antipièce:
Abismo, dícese de.
Bueno, en realidad, todos sabemos qué es el abismo ¿no? Quiero decir, El Abismo, como concepto empírico, como El horror, como Él mismo, sujeto de estas palabras, son sustancias abstractas y a la vez finitas y... Dios! No sé qué estoy escribiendo. 
El problema, creo, fue desear algo salvaje, es lo que tiene, lo salvaje y lo absurdo, lo surrealista, no puede unirse a la realidad, el problema fue también que nos vendieron este verano como el de nuestras vidas, ¡el listón está demasiado alto!, sólo Ellos podrían darle a la época estival el nivel que necesita. ¿Será verdad que han hecho demasiado daño? Lo que es cierto es que aquellas fiestas patronales fueron patrocinadas por Arrabal, Beckett e Ionesco, como un juego absurdo de sillas e insectos, donde el tiempo no pasa, porque no pasaba, podría haber seguido hablando con él toda la noche, dejando escapar por válvulas la atracción TOTAL que ejercía sobre mí, funcionó tan bien mientras funcionaba, ¡tan bien!, que me resulta estúpido plantearme cómo continuar lo que pasó entonces, ¿un mensaje privado? -demasiado cutre- ¿la próxima party hard en los ghost town de Murcia? -demasiado evidente - ¿entonces? ¿Y si, como siempre, estoy exagerando, y si simplemente nos caímos bien y el resto fue resultado de la confusión del alcohol? ¡Qué diría Arrabal de todo esto! Pero al fin y al cabo, esto es lo que quería, ¿no?, esto es El Abismo, esperar a Godot al borde del precipicio, sentir el vértigo de tu hipotético cuerpo cayendo hipotéticamente hacia el, también hipotético, obsceno pavimento. ¡Menuda angustia! Pero es que es no tiene sentido, una noche de entre los muertos surge uno de esos a los que una vez, de pasada, dijiste que lo harías padre de tus hijos, y de repente llega y te dice cubata en mano, ey, hola, quiero ser tu amigo. No, no tiene sentido, esta realidad no tiene forma. Creo que esto es lo que tiene, es lo que pasa, al decidir aceptar la ciudad y sus criaturas, acepté también sus fiestas patronales, lo acepté a él, con su halo de confusión sexual, acepté la duda y la acción. Creo que me siento raro, confuso. ¿No sería mejor, más rápido y efectivo, preguntarle directamente si es gay?
¡Maldita fijación con los hetero!
Creo que ahora sólo queda decir Goodbye Stranger, de Supertramp, o un CUIDARSE, que viene a ser lo mismo.


Por cierto, tengo unas ganas terribles de meet people, que me aburro demasiau, de Murcia o no sé, también voy al Arenal, ahí queda.

domingo, 20 de mayo de 2012

jueves, 3 de mayo de 2012

La libreta amarilla de Gersh-Win, - pg. 97

Fin de Fiesta, Carrie y Battle Royale
 Es extraño cómo se van concatenando los hechos, es extraño cómo poco a poco todo va adoptando una linealidad que jamás antes había podido percibir y es al final del todo, en los últimos días, entre melancólicos y amargos, cuando te das cuenta de todo lo que ha pasado en seis años, de refilón, sin demasiado ruido, como un huracán instantáneo y pasajero. Y es extraño, sí, de repente un día se te ocurre parar la clase, refugiarte por un minuto en tu mente como ya has hecho mil veces, y ponerte a pensar en el tiempo que ha pasado como si no hubiera pasado desde que empezó el curso, y todo comienza a ser más extraño cuando ves que los recuerdos son como fantasmas, como de otro tiempo y de otro lugar, de otra persona muy lejos de tí, y sólo queda el tuenti para confirmar que estuviste allí, aquel día y a aquella hora con aquellas personas que tanto han cambiado, que han crecido, que tienen el pelo más largo o más corto, que han adelgazado, que incluso han madurado y ya no son los de antes. ¿Cuánto hace de la escaramuza madrileña y por qué ya la contamos como se la contaremos a nuestros nietos? No ha pasado mucho más de un mes. La vejez llega.
 Además de esta extraña percepción temporal sesgada y melancólica, el último curso de la adolescencia tizna el mundo de un furioso y violento marrón mierdagato que todo lo ocupa y todo lo llena. Los ojos, las caras, las manos, incluso las voces, a ellas también, y a las expresiones y las formas de hablar. Como si fuera Flandes, como si fuera el Desembarco de Normandía, una agónica menstruación permanente o un parto prematuro de un conjunto de padres que odian a su criatura: Nietzsche, Lorca, Boticcelli; Kafka, Shakespeare, Márquez; Dalí, cariño, tú también. Porque cada vez está más cerca el maldito Día de la Ira, la disolución total de la cordura, un Battle Royale a la española por una mísera plaza, por un título y una carrera, por una vida acomodada y feliz. Siento ponerme anarca. Pero es que me dan tantísimas ganas de demostrarles mi supuesta madurez, que soy mejor que la persona que tengo a mi lado contándoles la Verdadera Historia del Mundo, nuestra historia trágica y entretenida. Hojas y hojas, toneladas de folios que nos hagan mejores que los demás, olvidando la idiota medición de conocimientos que al fin y al cabo es como sacarse la chorra y comparar. Podríamos hablarles de cuando empezó todo, el Big Bang: nuestro primer llanto; relatar todo lo vivido desde principio hasta el momento de comenzar a mover la mano para escribir el inicio del mundo, como en aquella novela, en las puertas del Infierno. Toda una vida de cosas para contarles, enamoramientos improcedentes, defunciones improcedentes, besos y noches y días y mañanas. Viajes, también. Podría contarles cómo consiguieron sacar la barca del embarcadero en el Parque del Retiro, podría contarles la fiesta nocturna en el hostal y mil cosas más si decido hablarles de Madrid; Podría contarles cosas de estos seis años, el primer concierto, la primera fiesta y el primer vómito metafísico, las obras de teatro y las películas de Tim Burton que nos acompañaron durante toda nuestra fantástica y maravillosa preadolescencia; Podría... relatarles el momento en el que conocí a Arrabal, el primer instante en que escuché a Klaus & Kinski o cuando, por causa de la casualidad vi las películas del hombre que terminaría por volverme loco. Podría contarles tantas cosas que me limitaré a decirles las formas jurídicas de la empresa o la estructura oracional de alguna frase absurda.
 Me crea confusión dejarlo todo, cambiar por fin, me crea confusión y cierta tristeza, a decir verdad. Ahora mismo no sé exactamente qué va a pasar a partir de ahora, y un vacío vertiginoso se abre en la incertidumbre de la duda -que ofende- sobre estudios, carreras y ciudades. Lo único que espero, el único sueño que tengo es que dos repitan vestido en la graduación, y que todo termine plan Carrie. Ése sí que sería un buen fin de fiesta, y ahí terminaría todo y no tendríamos por qué hacernos preguntas comprometedoras sobre nuestra vida y nuestro futuro.
¡En América sí que hacen graduaciones como Dios manda!

sábado, 31 de diciembre de 2011

Entre gritos y pitos

Uno, dos, tres y cuatro y empieza otra vez, que la quinta es la una y la sexta es la dos, y así el siete es tres.Y decimos adiós y pedimos a Dios que en el año que viene a ver si en vez de un millón pueden ser dos. En la Puerta del Sol, como el año que fue, otra vez el champán y las uvas y el alquitrán de alfombra están.

¿Pues sabéis que os digo? Que este año no han sido ni uno ni dos, sino tres millones. Se merece despedirlo con algo de fiesta. Yo también me lo merezco, que en algo he tenido que ver que este año haya sido tan bueno! Lo mejor de todo es que nada de lo que yo pretendía hacer se ha hecho del todo realidad, y aun así ahí está, y soy feliz con ello, muy feliz. Han pasado cosas malas... pero hasta de lo peor he podido sacar algo bueno, que la Navidad lo vale y saca lo mejor de (casi) todo el mundo, la gente es más feliz y se nota, se nota mucho. (Lo sé, ver películas de Tim Allen en Navidad es muy malo!)
Lo que quiero para el 2012 es que vengan las cosas como tengan que venir, sacar lo mejor de ellas, lo mejor de mí.. y ¡joder! que no se acabe el mundo, que tengo que llegar a otra nochevieja para amortizar el traje! u.u

Feliz todo, y eso! :D

martes, 20 de diciembre de 2011

Brazil (extended version)

       
               Es extraño, me siento feliz, muy feliz, y me pongo a pensarlo y no le encuentro sentido (bueno, últimamente no lo encuentro sentido a nada) Vivimos rodeados de hostilidad, de violencia física, psicológica, moral; La crisis hace mella hasta decir basta, parecemos hienas hambrientas por la ciudad en busca de cualquier carnaza que nos haga sentir mejor; la ignorancia, la vergüenza, el ridículo nos rodean y nos poseen; El pasado que nunca vuelve, del que sólo nos llegan los azotes atemporales de sus consecuencias, el tiempo que perdemos en pensar que el tiempo nunca volverá; El no saber qué va a ser de nosotros, qué vida escoger, quién ser en el futuro; Las dudas, existenciales, epistemológicas, metafísicas, dudar de quiénes somos, hasta dónde podemos saber quiénes somos, qué es el deseo, qué es el placer, dudar de si debo acercarme a hablar con él o ya dejarlo para otro día; Dudar también de hasta qué punto podemos cambiar, hasta qué punto podemos ser quienes queremos ser, y no saber si quien queremos ser es lo mejor que podemos ser; Sentirte frustrado por no saber expresarte, por ser como Johnny cuando perdió su fusil, postrado en una camilla sin poder ver, ni moverte, ni hablar, haciendo dudar a los demás de si vives o no, ése no poder salir, no poder escapar, de las barreras que tú mismo te has creado esperando a que una explosión como las de la superficie del Sol lo libere todo, una tormenta solar que venga con el tiempo o el lugar. 
Y aun todo esto y todo lo que se me olvida o temo decir, sigo aquí, sigo vivo, sigo feliz. Quizás no debería decir que sigo, porque hace justo un año, cuando empecé mi andadura por aquí, estaba realmente desastrado, realmente. Lo que creo es que toda esta felicidad se debe a que, aunque esté frustrado, auque esté postrado en la camilla, sin mi fusil y sin ver ni hablar ni moverme siempre queda algo, algo que hace un año no conocía, un concepto, una canción, Brazil. Siempre nos quedará Brazil, siempre. Nadie volverá a pasar por encima de nosotros porque pase lo que pase siempre podemos tararearla:  

                        Then, tomorrow was another day. The morning found us miles away With still a million things to say. And now when twilight dims the skies above recalling thrills of our love there's one thing I'm certain of... Return, I will, to old Brazil.

Tanto es así que aunque antes el otoño y el invierno significaba para mí una bajona constante, el verano un tiempo en stand-by y era la primavera lo único que me hacía escapar al horror, ahora solo puedo decir que mi estación favorita es The Season of the Witch.



PD: Deberíais ver Brazil... su final, El Final. Lo comprenderíais todo. Terry Gilliam sí que es un gran hombre, si él existe no debemos ser tan horribles los humanos. PD2: El final de la película está aquí http://www.youtube.com/watch?v=WLynM-GI_Mk , entenderéis a qué me refiero, pero claro, es un spoileraco de tres pares de narices. Ved la película al completo, es fantástica!

sábado, 12 de noviembre de 2011

¡Viva la Caverna!

   
     Tengo ese sentimiento extraño del que no te puedes desprender nunca. Ese monstruo que se esconde arrebujado entre tus ganglios linfáticos y tus cuerdas bocales, que sube y baja con la nuez y la hace aullar y gemir en silencio. Pero no puedo apagar ese fuego, esa excitación que me consume: o me como el mundo o el mundo me comerá a mí.
Necesito hacerlo, necesito salir, ir a la guerra, enfrentarme a todos mis miedos juntos en Vietnam ¿y por qué no? ¡Vencerlos! Necesito saber que yo puedo vivir en el escalafón superior de la deliciosa mediocridad. Bajar un poco más, adentrarme en la caverna. Oír el eco de una música frenética que choca con las paredes y vuelve multiplicada y a la vez dividida en mil. Necesito atarme de piernas y cuello, que es la nueva moda, y ver todo el día pasar sombras de cosas que jamás conoceré. Porque arriba la Idea de Bien no da conversación, y la belleza en sí cuando estás solo deja bastante que desear, porque aquí todo se piensa mucho aunque lo que  se lleve sea la razón intuitiva. Necesito tomar decisiones rápido, necesito hablar, parlotear sobre temas que no tengan ninguna trascendencia para el mundo inteligible, bailar toda la noche aunque sea solo con los brazos y lanzar miradas de lascivia en la oscuridad al prisionero que tenga delante sea quien sea. Pudiendo de esta manera expulsar esa llamarada de acción que me obliga, en principio, a gritar de vez en cuando.
Finalmente, todo eso es conlleva al estado de más inactividad al que puede llegar el hombre de a pie: la horrible frustración.
A veces veo a algunas personas y no puedo evitar preguntarme cómo sería una conversación con ellos, qué le preocupa, qué le divierte, qué le ha traído hoy aquí. A veces al ver masas ingentes de jóvenes me veo cada vez más apartado de todo y eso me lleva a la frustración y a querer ser tan libre como ellos y plantearme a la vez que quizás ellos también lo pasan mal con sus cosas y a pensar que sin pensar todo sería mucho mejor y que el volver a la caverna para quedarme podría ser una buena opción y que me jode estar tan condicionado por cómo y qué soy, y eso me devuelve a la frustración otra vez y bfff! No sé para qué coño voy al Salón del Manga, ¡Joder!



martes, 13 de septiembre de 2011

demencia x 3

-Transfusión urgente de horchata A+, porfavor!
-Oye, que se nos va
-Se nos va
-Se nos fue...

viernes, 2 de septiembre de 2011

David Lynch, Pink Martini y Monstruosidades del Averno Indie


Cada día la vida se me parece más a una película de David Lynch, Y ODIO A DAVID LYNCH. Pero es que es todo tan bizarro y grotesco... ya sé que eso lo he dicho aquí hasta la saciedad ¡Pero no me canso! Quizás sea justamente porque vivimos en un mundo extraño donde sus habitantes no se cansan de decir lo extraño que es todo, somos así. No entiendo a David Lynch, ¡y no lo soporto! ¿Cómo alguien puede calificar de genial obra maestra 'Carretera Perdida'? Si no hay por donde pillarla! No tiene sentido, no es surrealismo, no es metáfora, no es nada! es incomprensible! Y así es como veo ahora mismo la vida. Tengo miedo de que en cualquier momento caigan unas cortinas de terciopelo rojo (o azul, vaya) y que aparezca un enano bailando. Y este sentimiento de terror bizarro conduce a mi mente por... por una carretera perdida hacia el horror! Esa canción, ¡La canción!

Si chiama uh! Tuca Tuca, Tuca L'ho inventato io, Per poterti dire:
"Mi piaci, mi piaci, mi piaci, mi piaci, mi pia!"

En cualquier momento sonará esa canción con eco, y con los sonidos graves elevados al infinito, y aparecerá ante mí un enano bailándola, como en estado de éxtasis. Y él, y su pelo, y su exnovia, y Hitchcock, y la guerra fría, el doctor Manhattan, Alan Moore y su estúpido misticismo caótico, y yo cayendo desde el campanario de Vértigo, empujado por una manada de monos árticos. Rod Stewart se despierta sudado, Kim Novak se mira a sí misma ante el espejo “mi felicidad, su felicidad, ¡el cambio, El Cambio, EL CAMBIO!. David Bowie y las arañas de Marte, Dentro del Laberinto”. Enciende un cigarro y se lo mete en un ojo y disfruta como una PERRA. Y David Lynch ríe. Y Hitchcock también. Y Ti voglio, ah-ah!, Ti voglio, ah-ah-ah!, È tanto bello star con te, E quando ti guardo, lo sai cosa voglio da te. Y él también ríe, se descojona, y el horror ante mis ojos se desvanece. Miles de luces, el concierto, el enano sigue bailando, El suelo blanco y negro donde baila poco a poco se levanta, se esfuma:
- Dime, mi amor
- ¡Oh dios! Nos falta pista de baile! ¡Vamos a morir!
Y todos caemos hacia el averno, hacia el abismo oscuro, como Dorothy aplastada por su propia casa, como Alicia desnucada al caer en la madriguera del conejo, la bestia nos espera impaciente para devorarnos las tripas, y sólo los enfermos se salvarán, porque son los únicos inocentes.

Y de repente llego, vuelvo en mí, estoy en mi casa, pasando algo de frío, por la lluvia. Estaba diciendo que odiaba a David Lynch, ¿me equivoco? No, pero también me odio a mí mismo porque al fin y al cabo es la misma imbecilidad pensar que él pudiera ser gay o que Carretera Perdida pudiera ser una gran película.
De cualquier manera, todas mis dudas serán reveladas, pronto.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Deny me and be doomed

Entonces él lanzó unas carcajadas y dijo: "los partiré por la mitad"... Y las nubes empezaron a formar una gran tormenta de bolas de fuego... y del cielo caían láminas brillantes como cuchillos que rasgaban a través de la carne a los niños del sol y la luna y la tierra.Y algún dios indio cosió las heridas en forma de agujero en nuestro vientre para recordarnos el precio que pagábamos. Y Osiris y los dioses del Nilo unieron una gran tormenta para provocar un huracán que nos dispersara lejos, una gran inundación, viento, lluvia.. para llevarnos a todos lejos unos de otros... y si no nos comportamos como ellos quieren volverán y nos cortarán de nuevo, y saltaremos sobre un solo pie, y veremos a través de un solo ojo.
 
     

La última vez que te vi, estábamos partidos en dos. Tú me mirabas, yo te miraba. Tú tenías algo familiar, pero no podía reconocerte, tenías toda la cara llena de sangre, y yo tenía sangre en mis ojos. Pero podía jurar por tu expresión, que el dolor que había bajo tu alma era el mismo dolor que se escondía bajo la mía. Es ese dolor, que corta en linea recta el corazón lo que nosotros llamamos amor.
Yo puse mis brazos alrededor tuyo, y tus brazos me envolvían, intentando estar unidos de nuevo... estábamos haciendo el amor.


Ya sé que Hedwig and the Angry Inch es un hit en este tipo de blog (y en todos los blogs en general, vaya) pero no he podido resistirme.
Por cierto, perdón por no responer a los comentarios, últimamente estoy muy gandul.

domingo, 7 de agosto de 2011

Get me away from here, I'm dying

Nada es comprensible. Creemos que sí pero no, NADA. Intentamos darle un razocinio a todo, una naturaleza exacta, un 1+1 son 2, pero todos esos esfuerzos son inútiles. Quizás, como mucho, podríamos creer en el número pi, en la sucesión de Fibonacci, en la proporción áurea, pero al fin y al cabo siempre existirá el cáncer, el caos absoluto de la naturaleza. Y ahí es donde quiero llegar, tanto tiempo creyendo en algo, tanto tiempo intentando conseguirlo ¿para qué? Para Esto. Para Joderme. Para tener que andar preocupado. Para tener que encerrarme en mi casa, para vestir de luto. Me gustaría decir que le follen, que le follen a todo. Meterme mil rallas, como Amy Winehouse, y pasar de esta mierda, pero no puedo. Esto se ha convertido en la casa de La Dama del Alba, y yo no puedo mas que preguntarme: por qué. ¿No habíamos quedado acaso en que yo merecía una fiesta, en que iba a ser un fiestón? ¿Por qué metermela doblada por el culo, y sin lubricante además, de esta manera? ¿Que coño le he hecho yo al señor este, al Fibonacci? ¿Estará acaso π molesto conmigo por algo en especial? Con la proporción áurea ni pregunto, se conoce que me dio de lado nada más nacer... 
Y sé que no puedo hacer nada, que la bestia de las mil crías ha decidido su purgación en la India. ¿Y quién soy yo? Nadie. No puedo hacer nada. Pero ya me duelen los cojones de todo esto, de andar con cuidado. Tres semanas ya. Tres semanas ¡y las que quedan! No puedo más, voy a estallar en cualquier momento. Bestia de las mil crías, vuelve, vuelve del Himalaya. Sé que esto es egoísta, como lo que tu hiciste. Pero en serio, necesito salir de aquí.

Todo esto es un cuento relatado por un idiota, lleno de ruido y furia. Sin ningún significado.

sábado, 30 de julio de 2011


 Ya sea el de Neil Gaiman o el de las Chordettes
Hacía tiempo que no era tan tan tan feliz, por eso escribo :D
Hoy lo he visto, y está más guapo que antes, mucho más guapo (y antes ya era todo un primor, oiga)

miércoles, 27 de julio de 2011

¡Tengo Derecho a mi Fiesta!

Señoras, señores, queridos lectores del blog. Ya está, ha llegado ése momento, el ansiado momento aquel que parecía tan lejano. Antes me refería a él como un tiempo verbal imposible, un futuro perfecto, pero está aquí, el “Cuando esté bueno” es hoy,  el futuro ha llegado a la ciudad, y no sabes lo bien que me sienta papá A-A  A-A  A-A A-A A-A Ahhhh. Ya no hay nada por lo que sufrir, ya no hay razones para la negatividad, esto quiere decir que lo he conseguido. Os cuento:

Empecé el blog allá por enero, y si lo hice era porque necesitaba hablar de todo lo que me pasaba, intentar contárselo a alguien, o más bien a algo, porque todo lo que veía a mí alrededor eran las ruinas de un ser humano. Un cuerpo deshecho, una mente enloquecida por todo lo que le rodeaba: ruido y furia. Joder, me acuerdo de eso como un relato dantesco, como una de esas películas que ahora hace Spielberg para ganar dinero con el tema de la segunda guerra mundial. Se podría decir que por enero yo era ése Berlín derruido por una guerra, corroído por el odio externo, y lo peor, por el odio que yo me tenía a mí mismo. Me sentía como una mierda, una mierda rodeada de mierda para que me entendáis mejor, rodeado de mierdas felices. Pero me decidí a cambiar. Me gustaría contar qué suceso hizo que este cambio se hiciese realidad: Simplemente un día vi en una pizería a un chico, y me pregunté si acaso no pudiera ser él aquella persona a la que todo el mundo se refiere cuando dicen “ya conocerás a alguien”. Así que comprendí algo que ya sabía de antes pero que mi mente se había obstinado en expulsar: no sabes lo que te depara la vida, salir a la calle un día concreto a una hora concreta puede hacer que muramos, que nos enamoremos perdidamente, que comprendamos lo feliz que es nuestra vida. Llamadlo destino, casualidad, Dios ¡da igual! Es una realidad. Por eso comprendí que tenía que acomodarme a esa realidad, tenía que estar disponible para cualquier cosa que viniese, cualquier cosa. 
Fueron meses duros de seguir un autoregimen cuasi-fascita en todo lo concerniente a mi vida, sí, duros pero mágicos. Había algo que no encajaba, me sentía feliz. Sentía como al correr, al exponerme a sus risas, a mover todas mis lorzas ante sus ojos y sudar como un cerdo estaba expiando mi pasado, me exorcizaba cada tarde y no sólo limpiaba mi cuerpo, sino también mi alma. Hoy por hoy, y aunque me duela decirlo, el ejercicio ha sido una de las mejores cosas que me han pasado. Y por fin ese cuerpo deshecho y esa mente enloquecida se han regenerado y yo sonrío, no paro de sonreír.
Realmente no solo he sido yo quien ha impulsado el cambio, algo me ha ayudado, no sé qué es, pero han coincidido muchas cosas en un mismo periodo de tiempo: conocer a gente nueva, que empezara a descubrir artistas nuevos, que me quitasen el aparato, que me gustase quien me gustaba… todo esto ha puesto un grano de arena, pero sin duda algo que me ha ayudado mucho ha sido empezar a creer en algo parecido al destino, del que se nos informa por algo que podríamos llamar señales. Es una teoría que yo tengo, dos minutos después de las campanadas en nochevieja tuve mi primera revelación, que me indicó (con mucho acierto) qué pasaría en este año, o eso es lo que a mi infantil mente le apetece pensar (no es muy conveniente contar lo que pasó aquí, pero es una señal como la copa de un pino, os lo digo yo)
También tengo que mencionar, esta vez en un plano más mundano que en el anterior párrafo a una serie de personas sin las que esto no hubiera ocurrido jamás: en primero lugar a Vicky, sin quien jamás habría empezado el cambio y que me acompañaba a hacer la ruta del colesterol aunque a ella no le hacía falta y sólo quisiera cotillear. Aquí, y de esta forma tan cutre quiero decirte que no sabes como te quiero, que vuelves mañana y estoy que no me lo creo, que eres muy especial y un ejemplo a seguir en ciertas cosas, ya me entiendes... A Andrea, quien posiblemente jamás lea esto (ya me encargaré yo de que se entere), ya que sin su vitalidad contagiosa (a quien lo pille le invito a un helado)  nunca hubiese intentado aspirar a un nivel de vida mejor, gracias de todo corazón. Sé que hay más gente a quien debería dar las gracias, a muchísima gente (como a Marina, que ahora que me acuerdo me enseñó a correr) pero no puedo, es demasiado y me quedo aquí. Sí que me gustaría hacer dos últimas menciones, en primer lugar y permitidme que lo haga porque lo creo muy necesario, aunque suene extremadamente raro, a Álex de la Iglesia (este si que no creo que lo lea ¿eh?) por la película Balada Triste de Trompeta, dejad que me explique.  Esta película representa una época de mi vida, una época más bien oscura en la que me identificaba con el personaje de Carlos Areces y que me ayudó a entenderlo todo, esa gran diferencia entre los payasos tristes y los payasos tontos, cómo se necesitan los unos a los otros, cómo se odian a sí mismos porque desearían ser justamente lo contrario (evoco directamente cuando Sergio le dice a Javier “¿Qué te ha pasado en la cara, es que acaso quieres parecerte a mí?”, frase que viene a explicar todo aquello que con esto quiero decir) Pero no solo representa esa época oscura y vergonzosa de mi vida, sino también el cambio, la de-formación de todo. La existencia de este film me convenció por fin de que debía cambiar, de que quería cambiar, de que deseaba el deseo, sin ella jamás habría escrito esta entrada, no al menos con esta gracia! Creo que no me he explicado demasiado bien, ved la película (con unas miras muy anchas, ya que es una película algo difícil. Fácil de ver pero puede ser complicado entender todo lo que se el director quiere expresar, es recomendable leer antes el blog que hizo donde está todo explicado) y luego la comentamos y os lo explico mejor. Quizás suene raro dar las gracias a un artista, así, directamente, pero hay veces que un libro o una película pueden hacerte comprender cosas que una conversación no puede, éste es el caso. Me ha costado decidirme por Álex ya que también tengo a Terry Gilliam, a Woody Allen y a Boris Vian en la lista de gente a las que darles un abrazo en cuanto les vea (un amigo está poniendo a punto la máquina resucita-muertos) Por último quería mencionaros a vosotros, muchas gracias, por vuestras visitas, vuestros comentarios, que aunque no siempre son respondidos me alegran sobremanera :D, y a todos los que han estado ahí, mis amigos y eso. GRACIAS
Como habréis podido intuir, esto es algo así como una despedida, una especie de títulos de crédito, espero no volver a escribir aquí en un tiempo, porque eso supondría que ya no soy tan feliz como lo soy ahora; por otra parte, si los soy aún más también os lo haré saber; o qué cojones, cuando me apetezca, ¡ya veremos! Pero por ahora, hoy miércoles 28 de julio del 2011 doy por abierta la veda, la cacería, que venga el destino, o la casualidad, o Dios, llevo mucho tiempo esperando este momento, viendo cómo los demás eran felices y llevaban vidas limpias. Y ha llegado. Tengo derecho a mi fiesta, y ¡Joder!, va a ser un fiestón.


lunes, 25 de julio de 2011

 
    
Cómo no sentirse como el niño que en el Pueblo de Los Malditos se queda solo, y por no poder, no puede ni hacer el mal, ni matar siquiera. Que se queda viendo cómo sus compañeros del espacio exterior van emparejados sembrando el caos por toda la ciudad, y él, pobre de él, sabe que solo no es nadie, y comienza a entender lo que es la empatía. Y una vez más, guarda sus superpoderes para otra ocasión, en espera de que en algún momento llegue desde algún rincón del universo su compañera desaparecida para que juntos puedan, en una extraña relación de unidad, intentar someter de nuevo a la humanidad.

domingo, 17 de julio de 2011

 El verano es un cuadro surrealista, donde el tiempo se deshace, no hay día, no hay tarde, no hay noche. Carezco de motivación alguna, nada me apetece ni me desapetece. Todo es igual. Todo está repleto de hormigas devoradoras. Y encima este puto calor.