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viernes, 14 de enero de 2011

Aeronautas en un mar sideral


    No me acuerdo de lo que quería escribir. Dios, como me fastidia cuando me pasa eso. Joder, no es la primera vez, buf. No sé lo que quería decir, si sé cómo me siento: Como Holden Cautfield vagando solo por New York. Donde la comida sabe a mierda y el amor huele a depravación. Ver una foto suya es una estupidez que me duele, nunca me había pasado esto. Pero ahora sí, me duele como una patada en el estómago. Y me pregunto por qué.
Debería poder pasar de esto, debería poder ser un aeronauta en un mar sideral. Pero no lo soy. Quizás así se podría sentir un astronauta que rechazara una oferta de la NASA de viajar al espacio, cuando el que fuese en su lugar volviera se sentiría más o menos como yo. Hace mucho tiempo y (quizás) en una galaxia muy, muy lejana decidí ser como soy. Creo que me gustaría decir que no, que no me arrepiento, que volvería a hacerlo porque esto que siento son los celos. Celos de ver a gente que lo tiene más fácil, a los que no son tipo Everybody  Hurts. Celos de los chicos más Elvis que Beatles. Quizás la palabra no sea celos. Esto es algo que acepto, algo que siempre ha estado ahí y que por mucho que me duela sé que es una realidad. Una realidad quizás cambiante, eso sí, no niego que de pronto pueda haber un ¡Boom! y todo cambie. Y cambie mi vida y cierre el blog definitiviamente. Para siempre. Que es a lo único que aspiraba abriéndolo. Posiblemente haría otro, poniendo lo feliz que soy, escribiendo letras de los Beatles y entidiendo que Love is touch and touch is love es la ecuación magnánima de cualquier matemática universal.
Os dejo, voy a seguir viendo fotos, que es lo que desde un principio quería hacer. Aunque me sienta infinitamente culpable.
Creo que esto era, en síntesis, lo que quería decir.

sábado, 1 de enero de 2011

Resaca in Blue (Tropic)

Vengo de la fiesta, de la gran fiesta. Al final fui. Quizás era eso lo que me hacía falta, beber hasta perderlo todo (el móvil, las llaves... Menuda escena me montaron mis padres por llamar a las 5 de la mañana al timbre...) Bueno, el caso es que, aunque no me apetezca nada hacer un recuento del 2010, creo que tengo que hacerlo. Si uno no se da cuenta de lo bueno que tiene... lo pierde todo.
Realmente ahora mismo solo recuerdo lo malo. Esos horribles momentos que te amargan. Pero son tan pocos... ¡Y tan infimos!
 Quizás este año no haya hecho todo aquello que quería hacer, todo aquello que una noche como ésta me propuse hacer. Ser menos tímido, más activo...y ese tipo de cosas de las que ¡jo! ni siquiera me acuerdo... Pero he hecho otras, lo bueno que ha tenido este año es que todo ha ido saliendo, todo ha sido por el azar. Yo no buscaba nada pero encontraba de todo. No podría decir que me he encontrado a mí mismo, pero casi. Ya sé qué quiero ser, ya sé como soy. Este año me he desarrollado. ¿Saben? Me gustaría ser escritor. Yo quiero ser escritor. No hace falta que sea de éxito, no quiero escribir best-sellers - me sentiría bastante mal si lo hiciera - .Yo lo que quiero es contar algo que me sale de lo más hondo de mi cuerpo. Eso ha sido lo bonito de este año, que de pronto te das cuenta de algo que siempre siempre siempre ha estado delante de ti, mirándote con ojos de gata.
No he tenido problemas graves, creo que ni siquiera me he puesto enfermo. Sigo teniendo a toda esa gente de confianza que me apoya y a los que apoyo. Quizás no he conocido a más gente, pero con conocerme a mí y a Yukio Mishima, casi que me doy por satisfecho. Algún día os hablaré de él.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Nochevieja

 No tengo gana ninguna de fiesta. Llevo toda la semana de vacaciones de bajón, esto no es normal, no me suele durar tanto. A mi me pasa que un finde sí y otro no estoy de bajona eso es "normal", en mí al menos. Yo creo que es por todo esto de la Navidad, veo a la gente feliz alrededor mío. Los niños son felices con sus regalos, los adultos con la familia y los amigos, y los jóvenes... los jóvenes con sus parejas. Ese es el quid de la cuestión. Yo podría ser como ellos, un joven alto y desgarbado de mirada limpia, pero no. No voy a ser feliz en nochevieja ni a tener un próspero año nuevo, no voy a recibir ningún mensaje a las 23:59 diciendome que alguien quiere un 2011 conmigo. Lo sé, a veces me puedo poner muy funesto
Esta noche sólo quiero dormir, y mientras escuchar una última vez Rhapsody in Blue.


Feliz año