Anoche tenía pensado todo lo que quería escribir. Anoche todo fluctuaba. Pero hoy, hoy no me acuerdo de nada. Sé por qué quería escribir esto. Porque tengo miedo. Miedo de perderme, de desaparecer. Hago malabares mientras monto en monociclo por un estrecho camino donde a cada lado hay un barranco. Por un lado dejar de ser quien soy, en quien siempre he creído. Saber que de un día a otro serás como ellos. Por otra parte no ser feliz nunca, nunca jamás. Toda mi vida he ido eludiendo mis problemas como si fueran de otros. Como hacemos todos con los sucesos en el tercermundo o en el mar de indochina. Sabemos que están ahí, pero siendo sinceros pocas veces nos interesan. Pero ahora... todo está tan cerca, tan cerca de su final. Posiblemente no entiendan nada. Lo sé. Pero tampoco puedo ponerlo aquí, es todo tan, tan, tan tenso. Debería estar llorando, debería revolcarme por los suelos chillando de impotencia. Tiene solución ¿Pero y qué? Si le pasase a otro me daría más pena.
Pensar en todo esto me revuelve algo en el estómago. ¿Y si aquel escritor tenía razón y sólo quieres ser como ellos? ¿Y si lo consigues y de pronto olvidas quién eras? ¿Y si el quién eras no importa? Sólo son tres preguntas. Tres preguntas que escribo aquí porque tengo que poner una punta de lanza de todo lo que viene detrás. Intento contarles cómo me siento sin decirles por qué, lo siento, perdónenme. Perdónenme también por hablarles de usted, pero es la única solución y salida. Hablar así, intentar pensar que todo esto le pasa a algún otro chaval de allende los mares.
Imagínense que un día se despiertan y su médico les dice que tienen un tumor en el cerebro, es benigno, siempre ha estado ahí. Se lo extirpan pero les avisan de que posiblemente no vuelvan a ser la misma persona. ¿Entonces? todo aquello que les ha hecho vivir, sus gustos, sus aficiones, sus amores ¿cambiarían?
¿Sería su vida producto de un burdo tumor en el cerebro? Esa, queridos lectores, es la pregunta.
¿Sería su vida producto de un burdo tumor en el cerebro? Esa, queridos lectores, es la pregunta.

